Comprar en preventa es pagar hoy el precio de una unidad que todavía no existe. Sale más barato y pide esperar. Esto es lo que hay que entender antes de firmar, contado como se lo contamos a quien nos pregunta por WhatsApp.
Qué estás comprando exactamente
En preventa no compras un departamento: compras el derecho a recibirlo cuando esté construido, al precio de hoy. Firmas un contrato con el desarrollador, pagas en parcialidades durante la obra y recibes la unidad terminada.
El precio es más bajo que el del mismo metro cuadrado ya construido, y esa diferencia es lo que pagas con tiempo: entre la firma y las llaves pueden pasar de quince a treinta meses, según el desarrollo.
Los tres esquemas de pago
En Punta Península ninguno pasa por una financiera: el pago es directo, sin intereses ni buró.
Tradicional
30% de enganche, 30% en mensualidades durante la construcción y 40% de finiquito al recibir. Es el más parejo: pagas poco menos de dos terceras partes antes de tener la unidad.
Flexible
15% de enganche, 20% durante la obra y 60% hasta la entrega. El enganche más bajo, a cambio de guardar el grueso del dinero para el final.
Inversionista
Cambia descuento por adelantar: hasta 15% en Casa Lantana y hasta 25% en Casa Malva, pagando en dos exhibiciones. Es el que más baja el precio por metro cuadrado.
Lo que el precio no incluye
Esto es lo que más sorprende a quien compra por primera vez. El precio de lista no incluye:
- Gastos de escrituración y honorarios notariales
- Avalúo
- Impuesto sobre adquisición de inmuebles (ISAI)
- Cuotas de mantenimiento del condominio, que arrancan al recibir
Calcula ese bloque aparte desde el principio. Los esquemas también difieren en si incluyen el equipamiento de cocina y el clima: pregunta explícitamente por el de tu unidad, porque cambia el número final.
Cesión de derechos: comprar una preventa de segunda mano
Si alguien compró en preventa y quiere salirse antes de la entrega, no te vende la unidad —todavía no es suya—: te cede su contrato. Tú tomas su lugar frente al desarrollador y la escritura sale una sola vez, del desarrollador a ti.
Eso tiene una ventaja concreta: no hay doble ISAI ni dobles gastos notariales, que es lo que pasaría si la unidad se escriturara dos veces. Así se vende hoy el Penthouse 02 de Casa Malva Sunset.
Qué revisar antes de firmar
- Quién construye y qué ha entregado. Pide ver una unidad terminada del mismo desarrollador, no un render.
- El régimen de condominio y si el terreno está libre de gravamen.
- Qué pasa si la obra se atrasa. Que el contrato lo diga, no que te lo prometan de palabra.
- La tolerancia en superficie. Aquí es hasta 5%: la unidad puede entregarse un poco más chica o más grande.
- Qué incluye el acabado, cuarto por cuarto.
Preventa o terminado
No hay uno mejor: son dos compras distintas.
La preventa da el mejor precio por metro cuadrado y pide esperar. Sirve a quien compra pensando en el valor dentro de dos o tres años, o a quien prefiere pagar en parcialidades mientras construyen.
Lo terminado cuesta más por metro cuadrado, pero se visita antes de pagar, se recibe en semanas y puede empezar a rentarse de inmediato. Sirve a quien quiere usarlo esta temporada.